¡Hola Chiapas!

En esta ocasión visité a un amigo en Chiapas.

Viernes por la tarde. Humberto pasó por mí al aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez. Fuimos a su departamento a dejar mis cosas y después a cenar a Las Pichanchas Mirador Copoya, un lugar muy bonito con excelente vista. Cenamos rico, aunque no me acuerdo qué.

Sábado en la mañana. Para salir de Tuxtla pasamos a comer un delicioso caldo de barbacoa. En el viaje nos tocaron varios retenes; no hubo contratiempos, pero nos quitaron tiempo.

Nuestra primera parada fue en la cascada Velo de Novia – también llamada cascada El Chiflón -. Se necesitan mucha condición y agua, ya que el recorrido es ascendente, pero vale la pena. Hay varios miradores desde donde se puede disfrutar del paisaje. En el recorrido para llegar al Chiflón pasamos por varias cascadas: primero El Suspiro, después Alas de Ángel, y finalmente llegamos al Velo de Novia. Cada cascada debe su nombre al efecto óptico producido por la caída del agua.

Después fuimos al Parque Nacional Lagunas de Montebello. Es un recorrido impresionante y hermoso. El agua de cada laguna tiene un color diferente, y varía entre verde y azul; hay una gran variedad de flora y fauna, no se cansa uno de ver y apreciar esta belleza.

Nos sorprendió la lluvia, mientras dejaba de llover decidimos hacer un descanso y comernos unas ricas quesadillas. Decidimos volver a tomar la carretera, ya que queríamos pasar la noche en San Cristóbal de las Casas (las lagunas colindan con la frontera de Guatemala), y el viaje nos llevaría un poco más de dos horas.

En San Cristóbal, Humberto ya tenía en mente un hotel – Hotel Diego de Mazariegos –. Después de cenar nos fuimos a descansar.

Domingo temprano. Desayunamos y dirigimos nuestros pasos (en carro) a la gruta del Parque Ecoturístico Rancho Nuevo. Es un lugar muy interesante ya que la luz y las sombras producen efectos ópticos muy interesantes.

Después fuimos a la Iglesia de Santo Domingo, un típico y muy hermoso ejemplo del barroco chiapaneco. Es la segunda vez que visito esta iglesia, me gusta mucho por su arquitectura y diseño.

Finalmente llegó la hora de retornar a Tuxtla para tomar mi vuelo a la Ciudad de México. Antes de tomar la carretera compramos unos dulces de yema y el típico pan de San Cristóbal.

¡Hasta pronto Chiapas!

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